La mente es una casa de huéspedes

Por Débora Tejera | Aprende mindfulness

Una tetera al amanecer

“El ser humano es una casa de huéspedes.
Cada mañana un nuevo recién llegado.

Una alegría, una tristeza, una maldad
Cierta conciencia momentánea llega
Como un visitante inesperado.

¡Dales la bienvenida y recíbelos a todos!
Incluso si fueran una muchedumbre de lamentos,
Que vacían tu casa con violencia

Aún así, trata a cada huésped con honor
Puede estar creándote el espacio
Para un nuevo deleite

Al pensamiento oscuro, a la vergüenza, a la malicia,
Recíbelos en la puerta riendo
E invítalos a entrar

Sé agradecido con quien quiera que venga
Porque cada uno ha sido enviado
Como un guía del más allá”.

~ Rumi

Este es el corazón de la práctica Mindfulness.

La mente es una casa de huéspedes, donde todos son impermanentes menos el que atestigua.

Nos visitan pensamientos, emociones, sensaciones... Sin embargo, el ojo que observa no juzga, no lucha contra nada. No se identifica ni se aferra a lo impermanente. Simplemente fluye, en presencia constante.

“No hace falta que salgas de la habitación. Permanece atento y escucha.

Ni siquiera hace falta que escuches, simplemente espera.

Ni siquiera hace falta que esperes. Quédate en sólo y en silencio.

El mundo se te ofrecerá libremente para que le quites la máscara.

No tiene otra opción. Caerá rendido a tus pies en éxtasis”.

~ Franz Kafka

Por tanto, sólo hay que observar.

Dejemos que la mente haga lo que le plazca.

No juzgamos la experiencia. No interferimos. No nos dejamos afectar.

Somos los espectadores de eso que acontece.

“La conciencia requiere solamente que prestemos atención a las cosas y que las veamos tal como son. No requiere que cambiemos nada”.

~ Jon Kabat-Zinn

El Mindfulness te ayuda a sostener lo que hay, creando un espacio en el que ser.

Desde la postura del que observa, todo el discurso aversivo ante lo que experimentamos se desarticula.

Y puede surgir la verdad de lo que es.

“Cada vez que algo se va, deja lugar a lo que sigue”.

~ Jorge Bucay

Toda experiencia tiene su valor intrínseco.

No deberíamos rechazar nada, ni dejarlo pasar porque lo juzgamos carente de valor.

“El momento presente es como es. Siempre.

¿Puedes dejarlo ser?”

~ Eckhart Tolle

Cada pérdida te acerca a la esencia.

Es en el vacío fértil es donde brota lo nuevo...

En el espacio que existe entre pensamientos...

En el silencio.

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